

Ya entrado el otoño, nos apetece vestir nuestro hogar de acuerdo a la estación. Ahora la sensación térmica es ni demasiado frío, ni demasiado calor. Por las noches, se agradece taparse con una colcha fina. Los colores veraniegos dejan de dominar nuestra estancia, nos agrada reflejar el color de la caída de hojas en nuestros dormitorios y salones. Entran con fuerza los colores marrones, grises y berenjenas, sin olvidar el blanco y negro que siempre están presentes.

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